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Audi A1 (prueba y análisis + vídeo)

17 de agosto de 2012

-Elaboramos una nueva entrega del apartado “Circuito de Pruebas” para vosotros estrenando el segmento B de vehículos, poniendo a prueba ni más ni menos que a uno de los utilitarios urbanos más exitosos y predilectos desde que salió a la venta hace algo más de un año. Se trata del Audi A1, en nuestro caso la versión 1.2 TFSI 86 CV, que a pesar de montar el motor de gasolina menos potente de los que ofrece la marca alemana, nos sorprenderá por el gran rendimiento que saca de esos escasos 90 CV. Una dinámica de conducción magnífica y de unos acabados interiores dignos de un segmento superior.

La marca de los cuatro aros llevaba mucho tiempo trabajando minuciosamente en su sede central de Ingolstadt, en el estado federativo de Baviera, con el objetivo claro de introducirse de forma gloriosa en uno de los mercados más punteros del automóvil y hacer frente a rivales de éxito como el Mini Cooper, el Alfa Romeo MiTo o el Fiat 500 en un segmento en el que casi todas las portadas las acaparaba precisamente el Mini del Grupo BMW. Duro competidor y difícil reto, uno de esos que atraen a los grandes.

Se trata, pues, del primer “pequeñín” de Audi (con permiso del experimento fallido del A2, que parecía más bien un monovolumen de ciudad que otra cosa), centro de muchas críticas por unos precios que, a nuestro parecer,  eran de esperar y son coherentes con la calidad que aporta. Además, si tenemos en cuenta la gran cantidad de extras y variables que se pueden sumar a cualquiera de sus dos versiones, “Attraction” o “Ambition”,  podemos recrear prácticamente un coche a medida. Desde los 15.770 euros hasta los casi 29.000 del 1.4 TFSI de 185 CV, el espectro de variantes es amplísimo, pudiendo personalizar a este A1 acorde a nuestro presupuesto, aunque sin duda destaca un extra entre todos, casi obligatorio, el distintivo arco del techo.

EXTERIOR:

La redimensionalización de la esencia de Audi a este pequeño está sumamente cuidada desde todos los puntos de vista, convirtiendo al A1 en un coche con deportividad y tintes de elegancia consiguiendo un resultado genial a la vista de los ojos de cuentavueltas.com. Aunque, ciertamente, la belleza radica en los ojos de quien la mira.

Sus dimensiones son de 3.95 metros en su eje largo, 1.74 metros de ancho y 1.42 metros de altura que, junto a sus 2.46 metros de batalla y a la nueva plataforma que monta del Grupo Volkswagen, la llamada PQ25 (que por cierto, también se encuentra en los nuevos Seat Ibiza y VW Polo), completan la carta de presentación de esta gran obra.

El frontal, sumamente estilizado con la clásica parrilla delantera singleframe con borde cromado de Audi, es una de las señas de identidad de la marca alemana, que la ha sabido adaptar perfectamente a su A1, conservando esa deportividad implícita y manteniendo un diseño elegante que recuerdan a sus hermanos mayores.  Las formas redondas se funden acertadamente con otras más planas y violentas de la zona del morro generando una estilizada armonía. Los faros antiniebla delanteros, bajos, laterales y redondos que también se observan cuando el coche está de perfil, siguen la identidad de la marca alemana, situados justo encima de un par de pequeños salientes que remarcan el carácter deportivo.

Una luna delantera acristalada amplia que permite una gran visibilidad y una banda continua de LEDs diurnos en los faros delanteros (opcional), a modo de párpado, completan un frontal cuidado, pero para nada demasiado innovador.

Audi tenía que hacer algo distinto para grabar alguna seña de identidad en el A1, innovar en alguna parcela, diferenciar su cuatro plazas y convertirlo en una pieza única. Sin duda, lo consiguió con una trasera marcada por unas provocadoras curvas que en algunos casos sirvieron para etiquetar este pequeño gran coche como muy femenino. Apuesta arriesgada, pero a nuestro parecer, también acertada. Estamos convencidos de que con una oportuna personalización del coche (utilizando colores oscuros, un arco del techo adecuado y una llanta grande) más de un hombre desearía tener en su garaje uno como éste.

Un pequeño alerón situado justo encima de la luna trasera, un limpialunetas y una cola de escape (en algunos casos cromada y en las versiones más potentes, doble) completan la vista posterior.

Si atendemos al perfil del A1 nos encontramos con el singular arco del techo, plateado en todos los modelos, y que se muestra como una de sus grandes peculiaridades. No viene necesariamente de serie, pero sin duda es uno de esos elementos que hacen especial a este 3 puertas de 4 plazas. Las llantas que montaba nuestro coche eran de 15’’ y bastante sencillas, aunque podéis haceros con modelos más vistosos de 17’’.

Para los que buscan un poco más de espacio y confort, cabe señalar que ya está disponible la versión de 5 puertas y 5 plazas, reduciendo un poco el tamaño de las 2 delanteras para acoplar las 2 traseras. Varía ligeramente el ancho del vehículo (ganando unos pocos centímetros), y el diseño de la llanta. Este modelo se comercializa con el nombre de Audi A1 Sportback.

INTERIOR Y EQUIPAMIENTO:

Éste es uno de los apartados donde el pequeño de Audi gana por goleada a sus principales rivales, el Mini Cooper y el Alfa Romeo MiTo. Un diseño muy cuidado en su parte delantera con materiales de calidad es la clave de que el A1 se alce entre sus contrincantes. Plástico suave y esponjoso en el salpicadero y recubriendo las puertas por dentro, ocupan la mayor parte de los acabaos. La parte inferior del salpicadero, el cuadro de mandos central, la guantera y la parte inferior que recubre las puertas por dentro están cubiertas con plástico más compacto y de peor calidad

El volante, por su parte, es uno de los grandes atractivos a la vista y también al tacto. Cuero cosido de calidad para las manos con 3 radios que unen la parte central, permiten guardar una estética que nos acerca a la de sus homólogos más deportivos y potentes, el Audi A5 o el TT, que comparten volantes parecidos. La guinda la ponen los comandos en el volante, que nos permiten visualizar  y manipular en un display entre los dos relojes, datos relativos al coche, dividido en tres ventanas. Al igual que ocurre con los otros modelos del Grupo Volkswagen, nunca nos cansaremos de alabar al ordenador de a bordo que montan sus coches, y es que de momento no se ha conseguido superar. La primera ventana nos muestra los consumos, la autonomía, los kilómetros totales y parciales, la hora, el velocímetro digital o el tiempo de conducción y la temperatura. La segunda pestaña es la multimedia. Desde el volante podemos cambiar la canción de un CD, manipular el volumen, rebobinar, cambiar a una emisora de radio, seleccionar una entrada auxiliar de audio o de una tarjeta de memoria para que se reproduzcan nuestros archivos.

La tercera ventana, por último, hace referencia al teléfono, al manos libres y a las llamadas por reconocimiento de voz. Sólo tendremos que activar la función de bluetooth de nuestro dispositivo para que inmediatamente el coche lo reconozca. También podremos manipular las funciones de navegación GPS si nuestro coche está equipado con él.

El diseño de los 4 aireadores delanteros (2 en la consola central y 2 a los laterales del salpicadero) está muy cuidado, con sus bordes cromados metálicos, así como las manillas de las puertas y las ruletas de la consola central, o los mandos de climatización y de las luces en los modelos superiores (no presentes en el coche analizado a prueba).

En la consola central se encuentran todos los controles, intuitivos y grandes, de la pantalla que corona el salpicadero (sencilla y no táctil), aunque recordemos que muchos comandos los podemos manipular desde el propio volante. A destacar, por último, la entrada de lectura de tarjetas de memoria SD de cualquier capacidad y la entrada auxiliar para conectar dispositivos multimedia, como un iPod.

También, el botón de “Stop&Start”, entre los 2 aireadores del centro, permite activar o desactivar este sistema que apaga el vehículo cuando el coche se detiene y se pone punto muerto, para disminuir el consumo y las emisiones de C02. Por su parte, la palanca de cambios es redonda y tiene un tacto suave y agradable.

Por último, los asientos son cómodos y simples, de tela y sin lujos. Pero un defecto importante, para nuestra sorpresa, es que el asiento del copiloto no tiene regulación lumbar. Uno de los extras también permite incorporar un reposabrazos.

En resumen, un habitáculo muy cuidado en su parte delantera, con detalles de calidad, amplitud suficiente y elegancia que por un momento nos hicieron pensar si realmente estábamos subidos en el más pequeño de los cuatro aros.

Sin embargo, no podemos decir lo mismo de la parte trasera. Espacio suficiente para 2 personas, pero ni mucho menos confortable. Los asientos son demasiado rectos y las cabezas de los pasajeros pueden tocar el techo si sobrepasan el metro ochenta. Unos acertados reposabrazos, pero la ausencia de asideros, hacen que hablemos de este Audi prácticamente como un 2+2 o un 4 plazas justito.

El habitáculo se completa con un maletero espacioso y bien iluminado, teniendo en cuenta que estamos hablando de un utilitario urbano.

Sus 270 litros están muy bien aprovechados y la posibilidad de abatir los asientos traseros nos permite alcanzar una capacidad máxima de 920 litros. Eso sí, el A1 no viene con una rueda de repuesto, lo que lo convierte en un inconveniente.

DINÁMICA Y MOTOR:

A pesar de contar solamente con 86 CV el modelo que sometemos a prueba, nos ha dejado gratamente sorprendidos el motor de gasolina que monta este Audi. Se trata de un propulsor de 1.2 litros de inyección directa y un turbocompresor para alcanzar su potencia máxima.

Si lo comparamos, por ejemplo, con uno de sus principales competidores, el Mini One Minimalism de 75 CV, notamos como este último a partir de 4.000 rpm sufre muchísimo para llegar hasta las 6.000 rpm, donde se alcanza el régimen de potencia máxima. El pequeño de BMW no puede competir en este terreno con el empuje del 1.2 TFSI 86 CV de Audi, ni en aceleraciones ni en velocidad punta, pues alcanza los 0 km/h a 100 km/h en unos respetables 11.7 segundos y llega hasta los 180 km/h exprimiendo la quinta marcha de su caja de cambios.

En Audi buscaban un coche eficiente, un equilibrio bueno entre potencia y consumo, y lo han materializado. Este “pequeño” lleva bastante a rajatabla el llamado downsizing”, rebajar la cilindrada para reducir los consumos, pero sin renunciar a un correcto rendimiento. Acompañado por un peso total de 1045 kilos y una relación peso/potencia de 12.97 kg/CV, se acentúa más este aspecto en el que la marca de los cuatro aros ha trabajado tanto.

Pero esto no es todo. Este 1.2 TFSI viene equipado con el ya conocido sistema “Stop&Start” y recuperación de energía en retenciones y frenadas mediante la recarga del alternador. Este sistema permite reducir consumos de una manera eficaz y consiste en que cuando detenemos el vehículo (pongamos por caso ante un semáforo en rojo), ponemos punto muerto y soltamos el pie del embrague, el vehículo se apaga. Al volver a pisar el embrague para engranar la marcha, inmediatamente el coche se enciende.

De este modo, Audi, que ha diseñado un depósito de 45 litros de capacidad para este modelo, ha conseguido recortar sus consumos y ser fieles a sus especificaciones técnicas que marcan un 6.2 L/100 km  en trayectos urbanos, un  4.4 L/100 km en vías interurbanas y un 5.1 L/100 km  de media. Aunque ciertamente, desactivando el sistema “Stop&Start” y conduciendo nuestro A1 de una forma más divertida, más revolucionado y con velocidades superiores a las establecidas, nuestro consumo se dispara hasta los 7 L/100km. Por este motivo, porque no siempre vamos a conducir del mismo modo, me parece que los consumos estimados de la ficha técnica están puestos bastante a la baja y, aunque me parecen correctos, de ningún modo los considero excepcionales teniendo en cuenta que estamos hablando de un utilitario urbano.

El segundo motor gasolina, un 1,4l TFSI de 122 CV, marca un consumo de 5,4 L/100 km, una velocidad punta de 200 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h cercana a los 9 segundos. Por su parte, el 1.4L TFSI 180 CV monta  el mismo motor que el GTI o el Ibiza Cupra, por lo que si buscamos deportividad plena al volante, éste es nuestro modelo . Si queremos un motor diésel, el 1,6 L TDI common-rail de 90 CV, es una buena opción. Su consumo es de tan sólo 3,8 L/100 km y calca las prestaciones del gasolina del 86 CV. La variante de 105 CV tiene un consumo de 3,9 L/100 km. He aquí la lista completa de los modelos:

GASOLINA DIÉSEL
1.2L TFSI 86 CV 1.6L TDI CR 90 CV
1.4L TFSI 122 CV 1.6L TDI CR 105 CV
1.4L TFSI 185 CV 2.0L TDI CR 143 CV

En definitiva y en nuestro caso, este motor delantero transversal gasolina de 86 CV nos ha parecido un acierto, pues a pesar de marcar unos consumos ajustados, no renuncia a una conducción divertida y alegre.

TD y por lo tanto subvirador por naturaleza, pero que goza de una dinámica espectacular. Llevar este A1 es una auténtica delicia y la sensación de entereza, estabilidad, aplomo y suavidad en su dirección pueden hacernos sentir por un momento que estamos en un coche de un segmento superior, impropio de un utilitario. Todo esto lo convierte en un coche alegre, entretenido y sencillo de conducir, por lo que resulta difícil perder el control. Se comporta realmente bien en curvas de alta velocidad, pero sufre un poco en curvas cerradas y lentas. Por otra parte, el aislamiento sonoro en vías interurbanas y a altas velocidades es bastante bueno y no da la sensación de circular rápido como otros vehículos urbanos.

Cuenta con una caja de cambios de 5 velocidades, de recorrido corto y blando, y discos de freno ventilados en el eje delantero y macizos en el trasero, con un correcto ABS que impide el bloqueo de ruedas. Su suspensión delantera es de tipo McPherson e independiente del eje trasero, que es de barra de torsión, con resortes helicoidales. De todos modos, los obstáculos, baches y badenes no son grandes aliados para este A1 (en gran medida por su corta batalla), con los que sufre bastante y se mueve con cierto nerviosismo.

La posición de conducción (relativamente alta si la comparamos con el Mini Cooper), la gran superficie acristalada tanto de la luna trasera como de la delantera y unos retrovisores grandes hacen que calcular las distancias para aparcar en ciudad sea sencillo y la visibilidad sea buena.

VALORACIÓN FINAL Y OPINIÓN PERSONAL:

Las sensaciones que nos ha transmitido este Audi A1 1.2 TFSI de 86 CV, han sido muy buenas, han sobrepaso nuestras expectativas y sin duda la marca de los cuatro aros ha conseguido su objetivo, plantarle cara de tú a tú al Mini Cooper de BMW y auparse entre uno de los mejores coches del segmento B. Su carrocería de diseño conservador en la parte delantera, con la clásica parrilla de Audi singleframe y los faros antiniebla que se visualizan de perfil, se funden a las mil maravillas con la innovación y singularidad que tanto el arco del techo como una parte trasera en la que el signo de identidad con unas curvas provocadoras que rompen acertadamente con el orden.

Todo esto, junto con unos acabados de calidad excepcional en su interior, impropios de un utilitario, con volante forrado de cuero, plásticos blandos y esponjosos en gran parte de su salpicadero, tiradores y aireadores y manillas de acero, completan un cuidado diseño se mire por donde se mire. Eso sí, es difícil de asimilar cómo este modelo de Audi no trae regulación lumbar en el asiento del copiloto y las plazas traseras se quedan bastante justas, algo incómodas para la espalda y carentes de asideros. También carece de rueda de repuesto.

Por último, un motor bueno y eficiente, gracias a sus sistemas de reducción de combustión, permiten fijar unos consumos ajustados, aunque para nada sorprendentes. La dinámica de conducción pone la guinda a este utilitario, con una dirección súper precisa y una experiencia al volante alegre y divertida.

Pero está claro que Audi es Audi y pagamos la calidad y el diseño de una de las marcas más prestigiosas del mercado, por lo que con un puñado de extras (por otra parte necesarios para vestirlo como se merece) el precio se nos dispara fácilmente por encima de los 20.000 €, una cantidad bastante grande si tenemos en cuenta que por algunos miles más tenemos otros coches disponibles pertenecientes a segmentos superiores. Sea como fuere, este A1 vale lo que cuesta. Dentro de su segmento, la nota final que le otorgamos a este Audi es de 8.5/10.

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