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Nürburgring Nordschleife, la crisis amenaza a la leyenda

19 de julio de 2012

-El infierno verde está en crisis, tanto es así que ya se escuchan rumores de que peligra, y mucho, su futuro. Para los que no lo conozcáis, el circuito de Nürburgring es un autódromo ubicado alrededor del pueblo y del castillo medieval de Nurburgo, en las montañas Eifel (Alemania). Considerado como el circuito más difícil y agotador del mundo, se ganó el apelativo de infierno verde (grünue holle en alemán) de la mano del expiloto de Fórmula 1 Jackie Stewart. En sus curvas, donde muchos han dejado su vida y otros han estado al borde de hacerlo, se han corrido competiciones  de casi todo tipo de deportes de motor, incluso se han celebrado festivales de música al aire libre. No es un trazado más, es la leyenda, el lugar a donde peregrinan cada año aquellos que sienten como la gasolina corre por sus venas.

Hace ya más de año y medio que se barajaba la posibilidad de que se pudiese echar el cierre definitivo a la entrada del mítico trazado alemán, y es que hasta las cunas del automovilismo ven amenazadas sus sucursales en estos tiempos. La cosa quedó ahí, pero parece que el rumor vuelve a florecer y esta vez lo hace con fuerza. El tema es que nos hemos enterado de que el circuito de Nürburgring Nordschliefe se va a pique si nadie hace algo para impedir su hundimiento. Las dificultades económicas le condenan a una quiebra inminente a la espera de inversores que salven de la quema al infierno verde y que de momento, no aparecen.

Nürburgring GmbH, la empresa explotadora de las pistas de la parte norte del circuito (Nordschliefe), a las que puede entrar cualquier persona con su vehículo previo pago, se ha declarado incapaz de asumir su deuda de 330 millones de euros con el banco público ISB, y el Estado de Renania-Palatinado, que usualmente tapaba los agujeros económicos del circuito, ha dejado claras sus intenciones de no poner ni un euro más. Y es que no hace mucho financiaron por valor de 524 millones de euros las obras de ampliación y renovación del circuito, que incluían la construcción de un parque temático y que estaban destinadas a mejorar la rentabilidad del espacio. No se obtuvieron los ingresos esperados, resultó que no había tanta afluencia como se esperaba en un principio y los locales construidos no se consiguieron alquilar. Esta situación irritó a los inversores públicos de la región y ha dejado a Nürburgring Nordschliefe sumido en el caos económico.

La situación es tan complicada que ya ha llegado al despacho de Ángela Merkel. Las súplicas se canalizaron en la Comisión Europea y se solicitó una inyección de 13 millones de euros con la que mantener a flote el circuito. El primer impulso de Bruselas ha sido denegar la ayuda, pero hasta dentro de una semana no se dará la respuesta definitiva. Si la mediación de Ángela Merkel no lo remedia, pronto veremos con lágrimas en los ojos como se pone fin a 83 años de historia del automovilismo.

Para los que queráis saber un poco más sobre estas curvas de la zona oeste de Alemania, aquí va nuestro homenaje personal, un pequeño repaso a la historia de algo más que un simple autódromo. Son los mejores 23 kilómetros del planeta para disfrutar de la velocidad.

El infierno verde se concibió en un principio hace ya casi un siglo como un lugar de prueba para las marcas alemanas de coches. Era una época inestable, el régimen nazi se hacía con el poder mientras las Flechas Plateadas de Mercedes comenzaban a volar. Hay mucho mito rodeando al viejo Nürburgring, pero todo comenzó cuando Hans Weidenbruck, un terrateniente de la zona, y el alcalde de Colgne, Konrad Adenauer, decidieron que un circuito de carreras permanente debía ser construido en la región. Adenauer, que más tarde sería Canciller de la Alemania del Este, proveyó a la región de los 14,1 millones de Marcos necesarios para la construcción del trazado. 

El diseño corrió de la mano de Otto Creutz y su construcción se inició en junio del año 1925 con 60 hombres. Se terminó en dos años, habiendo trabajado en él las manos de 3000 personas que ayudaron a paliar la devastación de la I Guerra Mundial en una de las zonas más humildes de Alemania. En esta época el trazado era único, con una longitud de 28,265 km. y una anchura de 6,7 metros. Aunque todo era un mismo circuito, se diferenciaron dos secciones desde el primer momento, la sección sur (Südschleife, 7,45 km.) y la sección norte (Nordschleife, 22,81 km.), unidas por un óvalo de 2,24 km. En esta pista se disputó el primer Campeonato del Mundo de Motociclismo el 19 de junio de 1927. Poco después, en 1929, se utilizó por última vez el circuito para competiciones internacionales. Los elegidos que consiguieron recordar cada curva y ganar allí, fueron llamados “Ringmeister” (maestros del circuito).

Las competiciones de Fórmula 1 se iniciaron en 1951 y surgieron nuevos Ringmeister como Alberto Ascari, Juan Manuel Fangio o Jackie Stewart. A finales de los años 60 la pista era cada vez más peligrosa porque los monoplazas eran cada vez más veloces y en 1970 el GP de Alemania de Fórmula 1 se mudó temporalmente a Hockenheimring mientras se  hacían mejores en la sección norte, la más complicada y traicionera. Las mejoras fueron propuestas por  Jochen Rindt, un piloto austríaco que murió ese mismo año en Monza y se proclamó campeón del mundo de F1 a título póstumo. No fueron suficientes por mucho tiempo y a mediados de la década de los 70 ya no se cumplía con la nueva normativa de seguridad, resultaba prácticamente imposible cubrir por televisión los casi 30 km. de circuito y Nürburgring estaba en la boca de todos los altos mandos del Gran Circo. Un accidente casi fatal de Niki Lauda, uno de los mayores oponentes al circuito que recelaba de correr allí, precipitó la salida de la Fórmula 1 de Nürburgring en ese mismo año. Aquí tenéis un testimonio en vídeo de ese día fatídico en que Niki Lauda casi pierde la vida a la entrada de Bergwerk:

El año en que Lauda sufrió su accidente, el piloto suizo de Ferrari Clay Regazzoni batió el récord del circuito con una de las mejores vueltas que se recuerdan, todavía en la actualidad, con un tiempo de 7 minutos y 6 segundos. El día anterior, el propio Lauda había dado una vuelta absolutamente descomunal, rebajando los 7 minutos en clasificación. Sus palabras fueron “ese día tenía un “feeling” especial y salí a pista dispuesto a destrozar el record en un estado físico y mental que jamás había sentido”. 

La Fórmula 1 jamás volvería a correr por el antiguo trazado. Solo quedaron algunas frases para el recuerdo como “si te gusta Nürburgring, o no has ido lo suficientemente rápido o estás loco…” que realmente expresan todo lo que este circuito significó para los pilotos. Tiene 174 curvas y cambios de nivel de hasta 300 metros que todavía hoy, 90 años después, hacen soñar a los mejores con lo que sería correr allí. Que se lo pregunten a Fernando Alonso…

En este vídeo se puede ver una de las últimas vueltas que un monoplaza de Fórmula 1 daría al viejo Nürburgring desde una cámara onboard. No tiene la calidad de las grabaciones actuales, pero es sencillamente espectacular:

Una de las últimas grandes estrellas en reventar el Nürburgring de antaño tras la marcha del Gran Circo fue el alemán Stefan Bellof a los mandos de un Porsche 965 que terminó estrellando contra las protecciones tras una de sus mejores vueltas en carrera, con un tiempo de 6:25,9, que todavía hoy es el récord absoluto en carrera. Desde entonces, solo el DTM alemán corre de forma oficial en el antiguo circuito en las 24 horas de Nürburgring, un espectáculo de resistencia donde el premio ya se considera simplemente terminar.

Entre 1981 y 1984 se reconstruyó el circuito de Nürburgring en su parte sur para que volviese la Fórmula 1, sepultando el antiguo Südschleife, del que ya solo quedan algunos tramos en la actualidad. No obstante, el trazado de Nordschliefe se conserva en nuestros días prácticamente intacto. Cuando el Gran Circo regresó a Nürburgring en 1985 la carrera no gustó comparada con los más de 20 km. que se corrían en la antigüedad y fue un completo fracaso en audiencia. Se excluyó del calendario y se reemplazó por el GP de México. A partir de 1995 se volvió a correr bajo el nombre de GP de Europa, con algunos años entre medias de vacío. En la actualidad y tras algunos años a punto de caerse del calendario, el GP de Alemania se disputa de nuevo desde 2009 tras 24 años, alternándose su celebración en el circuito de Nürburgring y en el de Hockenheim, donde se corre precisamente este fin de semana el GP de Alemania 2012.

Hoy, las dos partes se diferencian perfectamente, básicamente porque la de la zona sur está preparada para acoger periódicamente al GP de Fórmula 1. La razón de conservar la zona norte en la actualidad es que allí se congregan turistas y fanáticos de motor de todo el mundo que buscan emular a su piloto de carreras favoritos. Desde coches familiares hasta autobuses, pasando por motos de gran cilindrada o superdeportivos de particulares que buscan un lugar donde rentabilizar, a base de velocidad y aceleración, el precio de su coche.

Cualquiera puede acceder a Nürburgring por un precio módico y disfrutar de los 20,8 km. de uno de los circuitos más auténticos y emocionantes que existen, y que además se conserva fiel a su concepción. Árboles a pie de pista que ponen los límites de los más osados, baches que todavía pueden llevarnos a levantar las cuatro ruedas del suelo si vamos demasiado rápido y pendientes infernales. Bajadas del 11% y subidas del 17% que aterrorizan a los conductores actuales, aunque ya no conduzcan como los héroes del pasado. Al menos yo, no he vuelto a ver hacer nada como lo que Stewart inmortalizó en la imagen.

En la actualidad, la mayoría de grandes marcas usan el viejo trazado de Nürburgring para exprimir los límites físicos de sus nuevas creaciones y publicitar su salida a mercado con las hazañas que consigan en las curvas del circuito. De hecho, se dice que Porsche fabrica sus coches preparados para desafiar al infierno verde, aunque la mayoría de sus producciones terminen en garajes de familia viviendo existencias mucho más relajadas. 

Una de las últimas noticias importantes que se firmó sobre Nürburgring fue el récord conseguido por el Pagani Zonda R del que ya os hablamos en cuentavueltas.com. Se llevó nuestra tecnología más exquisita a la vieja pista para rivalizar con los fantasmas y los retos del pasado.

No sé si lo recordáis, pero empezamos este pequeño tributo a la historia de Nürburgring porque su continuidad estaba amenazada. No creo que a ningún amante del motor le resulte indiferente la noticia. La historia que esconden todas y cada una de las curvas, la emoción derrochada en cada gramo de asfalto abrasado no se debe de abandonar a la ligera. Nosotros ya os lo hemos contado. Fueron muchos los que dedicaron su vida a desafiar el infierno verde, y mucho lo que la historia del automóvil debe a esta pista alemana. La parte sur no peligra mientras la Fórmula 1 la siga visitando, pero caerían lágrimas si finalmente le quitan la parte norte a la imagen del circuito que la historia ya ha forjado como un símbolo, como un estilo de vida…

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